Antoni Gaudí ser a la
vanguardia. Fue una persona común y corriente que le daba pensamiento a las
cosas más allá de lo que se nos presenta. La arquitectura es literatura; es poesía, drama, tragedia y se
debería interpretar asi mismo. Está de parte de cada uno desarrollar estas
habilidades de análisis, síntesis y proyección. A medida que lo hagamos eso va
a formar parte de nuestro estilo.
Ornamentación y diseño debe
ser un proceso que va de la mano. No se debería empezar a diseñar un todo y al
final empezar a pensar en los detalles. De hacerse de esta manera cuando ya la
obra esté totalmente terminada no se va a poder leer como una unidad, se leería
como un espacio con “cositas” puestas adentro. Por ejemplo el portón de la casa
Guell, su mismo diseño es su ornamentación y su estructura. Esto significa que
el diseño fue bien pensado.
Poder llegar a esa
posibilidad de que la construcción sea su propia ornamentación debería ser la
meta de todos. Debería ser algo a aspirar porque si un arquitecto llega a ese
nivel de pensamiento eso significa que ha pasado por un largo trayecto. El uso
de los materiales tampoco debería ser un impedimento. En cambio debería ser
otra herramienta. Tomemos por ejemplo a Gaudí para manipular los materiales de
construcción y llevarlos a su máximo límite. Desafiar sus propiedades y convertir
en innovación.
Arquitectos y pensadores
como él, historiadores han dicho que no vamos a volver a tener. Inclusive el
legado que ha dejado es bien rico en cuanto a construcción y propuestas. Sin
embargo no existen indicaciones de cómo es que las cosas se van a construir. La
Sagrada Familia es un vivo ejemplo de su obra que al sol de hoy todavía no se
ha terminado.
Referencias:
Referencias:
- Sabadell; Catalunya Fotografia: La Sagrada Familia [http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/b/ba/Sagrada_Familia_nave_roof_detail.jpg]
- J. Lahuerta (2010); Humaredas
No hay comentarios.:
Publicar un comentario